Aikido para mejorar la calidad de vida
Una persona que practica aikido mejora la calidad de su vida en todos los sentidos. Con la constante práctica se van entendiendo los principios de sus técnicas, basadas en movimientos centrados y circulares, mismos que están de acuerdo a las leyes del Universo.
El cuerpo se vuelve más flexible y coordinado, los movimientos se hacen infinitamente sutiles y a la vez, sorprendentemente poderosos y espontáneos.
Así también, al aprender a tranquilizar la mente, los pensamientos e ideas se vuelven más puros, claros y como algo indispensable para el desarrollo del ser humano, se aprende a vivir en armonía consigo mismo y con los semejantes.
En pocas palabras, quien practica aikido, aprende a vivir utilizando todo su ser (mente, cuerpo y espíritu), de una manera más positiva y sobre todo, mucho más creativa.
El Aikido crea en cada uno de los lugares donde se practica, un microcosmos, donde además de trabajar con nuestro cuerpo y mente, y ayudarnos a mantener nuestro organismo en buenas condiciones, se adquiere, a través de la aplicación y recepción de sus diferentes técnicas, una gran sensibilidad hacia cualquier situación que amenace la armonía a nuestro alrededor.
Al igual que en el Dojo, el practicante llega a captar fácilmente estas situaciones en la vida cotidiana y aplica lo aprendido por las enseñanzas del aikido.
Centro Cultural de Aikido Córdoba Argentina